BUENOS AIRES.- La creciente incertidumbre y desconfianza de los operadores e inversores hacia lo que están haciendo en Grecia los responsables económicos del país y de la Unión Europea (UE) volvió a derrumbar las Bolsas del Viejo Continente, pero no así la de Wall Street.

El discurso del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, marcando las dificultades económicas europeas y de Estados Unidos y su compromiso de adoptar medidas para combatirlas, ayudó, al final de la jornada, a revertir la tendencia bajista de la Bolsa de Nueva York. Bernanke dijo que "la política monetaria puede ser una poderosa herramienta, pero no es una panacea para los problemas que hoy enfrenta la economía estadounidense", aunque aseguró que la Reserva Federal "continuará trabajando para ayudar a crear el ambiente que provea la mayor oportunidad económica posible para los estadounidenses".

El índice industrial Dow Jones cerró con una suba del 1,4%, en tanto que el Nasdaq, de papeles tecnológicos, ascendió un 2,9%, y el S&P logró avanzar un 2,2%. Como el lunes, las acciones estadounidenses comenzaron a recortar pérdidas en la última parte de la ronda, después de que Bernanke dijera que está preparado para dar más apoyo. Pero esta intervención del titular de la FED vino después del cierre de los mercados europeos, donde la honda preocupación por Grecia, sumada a especulaciones sobre una posible bancarrota de American Airlines, derivaron en una nueva caída.

Como el lunes, las acciones del sector bancario encabezaron los retrocesos de los papeles bursátiles, con los inversores huyendo una vez más de sus posiciones en el mercado accionario.

El índice IBEX35 de la Bolsa de Madrid bajó 1,5%, en tanto que las acciones en Frankfurt retrocedieron un 3%, en París un 2,6% y en Milán, el 2,7%. Entre las caídas del día, se destacó la Bolsa de Atenas, en el epicentro de la crisis, con un descenso del 6,3%. Londres bajó mucho menos, en línea con el resto de las plazas europeas, un 2,6%. Asia y Oceanía también siguieron la tónica del lunes, con la Bolsa de Tokio retrocediendo un 1,05%, la de Hong Kong un 3,40% y la de Sydney un 0,64%.

En este contexto, los expertos ya están señalando que la Eurozona caerá en recesión en el cuarto trimestre de este año, con la actividad industrial en Alemania ralentizada y el sistema bancario altamente sospechado y con menos capacidad de alimentar el crédito en los últimos meses. "Los inversores están recortandosu exposición al riesgo debido a que los riesgos más extremos -como una moratoria griega- están más cerca que lo previsto", dijo Jung Sang-jin, de Dongbu Asset Management. Los rumores reavivados de una quiebra de Grecia, tras el reconocimiento del país heleno de que no cumplirá con el ajuste exigido por Bruselas, y la previsión de Goldman Sachs de que España entrará en recesión, han pesado en el ánimo de los inversores, que prefirieron las ventas.

En tanto, el sector bancario europeo, que perdió un 4%, estuvo entre los de peor desempeño bursátil. "Los mercados están nerviosos porque hay mucha incertidumbre. Mientras no encontremos una solución para la situación en Grecia, el escenario seguirá siendo un desafío", señaló Klaus Wiener, economista jefe de Generali Investments. "No hay una solución sencilla para un problema que se ha desarrollado durante tantos años", agregó. (Télam-Reuters-AFP-NA)